1 – Trastorno depresivo de la personalidad: El trastorno depresivo de la personalidad se caracteriza por un patrón de comportamiento depresivo crónico que manifiesta algunos de los siguientes síntomas: -Estado de ánimo caracterizado por abatimiento, tristeza, desánimo, desilusión e infelicidad -Autoconcepto basado en creencias de inadecuación, inutilidad y baja autoestima -Autocrítica y menosprecio -Preocupaciones -Lleva la contraria, critica y juzga a los demás -pesimismo -Culpabilidad y remordimiento. La personalidad depresiva se caracteriza por la incapacidad para relajarse y disfrutar, la seriedad y la falta de sentido del humor. Físicamente reflejan su estado de ánimo, presentando una postura hundida, ve vacía, expresión facial deprimida y retraso psicomotor. Les sus expectativas para el futuro son negativas y no creen que las cosas puedan mejorar.

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2- Trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad: El trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad se caracteriza por un patrón generalizado de rigidez y preocupación por el orden y el control en detrimento de la flexibilidad y espontaneidad. La personalidad obsesivo-compulsiva se preocupa tanto por la organización, los detalles, el orden y los horarios que a menudo pierde de vista el sentido final de una actividad. El perfeccionismo puede llegar a interferir en sus tareas, por lo que pueden no llegar a terminar un proyecto por no cumplir sus propias exigencias. Presenten una dedicación excesiva al trabajo y la productividad, pueden llegar a trabajar durante mucho tiempo en tareas rutinarias, dejando en un segundo plano las actividades de ocio y las relaciones personales. Son reacios a delegar tareas en los demás, a menos que éstos se sometan a su forma de hacer las coses. Presenten una excesiva escrupulosidad e inflexibilidad en temas de moralidad, ética o valores. Pueden llegar a ser incapaces de deshacerse de objetos inútiles o gastados, así como reducir al mínimo los gastos económicos para sí mismo y los demás, considerando el dinero como algo que hay que acumular con vistas a catástrofes futuras.

3- Trastorno de la personalidad por evitación: El trastorno de la personalidad por evitación se caracteriza por un patrón generalizado de inhibición social, excesivo temor a la evaluación negativa y sentimientos de ser socialmente inadecuado. La persona evita actividades que impliquen contacto interpersonal debido al temor a la desaprobación, a ser criticada o rechazada, a pesar de sus deseos de relacionarse únicamente se relaciona con personas con las que está segura de que la van a aceptar. Solen percibir a sí mismos socialmente ineptos, poco interesantes e inferiores a los demás. Por otro lado, suelen sentirse seguros en un ambiente de confianza con amigos y familiares.

4- Trastorno de la personalidad por dependencia: El trastorno de la personalidad por dependencia se caracteriza por la excesiva necesidad de protección y cuidado por parte de los demás, y un intenso temor a la separación. La personalidad dependiente es incapaz de tomar decisiones sin una cantidad exagerada de consejos por parte de los demás. Tiene la necesidad de que los demás se hagan responsables de las decisiones en las parcelas más importantes de su propia vida. Los resulta muy difícil expresar desacuerdo ante otras personas precisamente por miedo a perder su apoyo y aprobación. Tienen gran dificultad para realizar proyectos por iniciativa propia. La persona dependiente no se considera capaz de cuidar de sí misma y tiene miedo de forma muy intensa y no realista fue abandonado, motivos por los que al finalizar una relación busca urgentemente otra que le proporcione el cuidado y apoyo que necesita. Prefieren adoptar una actitud sumisa y evitan los puestos de responsabilidad o liderazgo.

5- Trastorno narcisista de la personalidad: El trastorno narcisista de la personalidad se caracteriza por un patrón generalizado de grandiosidad y autoimportancia, necesidad de admiración y falta de empatía. La persona narcisista cree ser especial y única, y que sólo puede relacionarse con otras personas o instituciones que también sean especiales o de alto estatus. Exige una admiración excesiva y un trato de favor especial por parte de los demás. Solen ser personas explotadoras con los demás, buscando sacar provecho de estos para sus propias metas. No tienen empatía o capacidad para identificarse con los sentimientos y necesidades de los demás. La persona narcisista presenta una autoestima muy débil, a veces tiene envidia de los demás o cree que los demás le tienen envidia. No toleran bien las críticas, ante las que pueden llegar a enfurecerse o mostrar totalmente indiferentes. Por todo ello sus relaciones sociales son muy frágiles. Suelen presentar muchas relaciones con conocidos, de los que sacar algún provecho pero pocos amigos íntimos. Otras personas pueden describir su relación con la persona narcisista como una relación de “amor-odio”, en el que sienten su encanto y carisma, mientras que por otro lado se sienten explotados.

6- Trastorno histriónico de la personalidad: El trastorno histriónico de la personalidad se caracteriza por un patrón general de emocionalidad excesiva y búsqueda de atención. la persona se siente incómoda en aquellas situaciones en que no es el centro de atención mostrando un comportamiento interpersonal caracterizado por la provocación y la seducción sexual, recurriendo al aspecto físico para llamar el atención. La su forma de hablar es superficial e impresionista, haciendo que todo parezca más importante de lo que realmente es y la expresión de sus emociones es exagerada, dramática, teatral y rápidamente cambiante. Presenta una tendencia impulsiva hacia los comportamientos emocionales. La sugestionabilidad es otra característica de la personalidad histriónica, y personas que a menudo se pueden ver fuertemente influidos por los demás y por las circunstancias. La persona suele considerar que sus relaciones con los demás son más íntimas de lo que realmente son y presentan mucha dificultad para ser empáticos e identificar las emociones e intenciones de los demás.

7- Trastorno paranoide de la personalidad: El trastorno paranoide de la personalidad se caracteriza por sospechas y desconfianza infundadas hacia los demás. La persona suele permanecer atenta y vigilante a todo lo que sucede a su alrededor. La misma actitud de alerta ante posibles amenazas puede conducir a una interpretación errónea de eventos que de otra manera pasarían desapercibidos.La persona puede preocuparse en exceso sobre la lealtad o fidelidad de personas cercanas y sentir celos ante las sospechas injustificadas que su pareja le es infiel. A veces hace interpretaciones maliciosas de hechos inocentes atribuyendo significados ocultos y doble sentido al comportamiento de los demás. Pueden guardar rencores fácilmente durante mucho tiempo no olvidando situaciones en las que ha sido insultado o menospreciado.La persona paranoide puede poner a prueba los otros, que terminan por mostrar una actitud cuidadosa e incluso a desarrollan una tendencia a esconder las cosas, lo que no hace sino confirmar las sospechas iniciales. Causa de su desconfianza la persona termina por alejarse de la gente y mostrar una excesiva reserva, lo que hace que en ocasiones sus dificultades pasen desapercibidas para los demás y los conflictos sólo se manifiestan en relaciones más íntimas o asiduas como las relaciones de pareja o las relaciones laborales.

8- Trastorno pasivo-agresivo de la personalidad: El trastorno pasivo-agresivo de la personalidad también llamado negativista se caracteriza por un patrón de actitudes de oposición y resistencia pasiva ante las demandas de una adecuada actuación en situaciones sociales y laborales. la personalidad pasivo-agresiva expresa continuas quejas sobre su desgracia y de sentirse incomprendido y despreciado por demás. Menosprecia y critica de forma poco razonable a las figuras de autoridad con quien establece relaciones de hostilidad encubierta pero de dependencia. Muestra envidia y resentimiento hacia el éxito ajeno y recurre a continuos intentos para frustrar los planes de los otros. Es frecuente la búsqueda continua de defectos en aquellas personas de las que dependen. A menudo la persona oscila entre las amenazas hostiles y el arrepentimiento. Es común que presente rápidas sucesiones de estados de ánimo e inestabilidad emocional. Son irritables y con baja tolerancia a la frustración.

9- Trastorno autodestructivo de la personalidad: El trastorno autodestructivo de la personalidad, también llamado masoquista, se caracteriza por un patrón patológico de conducta autodestructiva que conduce a la persona a evitar experiencias agradables y dejarse arrastrar a situaciones o relaciones que le producirán sufrimiento, impidiendo a los demás que le presten ayuda. la personalidad autodestructiva elección situaciones o personas que lo conducen a la frustración, el fracaso o al maltrato aunque hay otras opciones mejores y evidentes. En relación con los otros, la persona puede suscitar respuestas de ira o de rechazo para luego sentirse herida, frustrada o humillada. Rechaza la ayuda de los demás y no le interesa la gente que habitualmente le trata bien. También rechaza situaciones en que puede experimentar placer y es reacio a reconocer que se divierte. Después de un evento personal positivo puede reaccionar con depresión o una conducta que ocasione dolor (por ejemplo, un accidente) .De veces suele implicar en un autosacrificio excesivo que no le es pedido por aquellos a quienes se supone que beneficia.

10- Trastorno sádico de la personalidad: El trastorno sádico de la personalidad se caracteriza por un patrón patológico de conducta cruel, desconsiderada y agresiva, dirigida hacia los demás.la personalidad sádica utiliza la violencia o la crueldad física con el fin de establecer la dominancia en las relaciones. La persona disfruta con el sufrimiento físico o psicológico de las personas y animales. Puede humillar alguien en presencia de otras personas, castigar con excesiva dureza a los que están bajo su control y limitar la autonomía de las personas con las que establece relaciones. la persona puede mentir con el fin de causar dolor ya menudo consigue que otras personas hagan lo que ella quiere atemorizados. Suele estar fascinada por la violencia, las armas, la tortura, etc.

11- Trastorno límite de la personalidad: El trastorno límite de la personalidad se caracteriza por un patrón persistente de inestabilidad en las relaciones interpersonales, la persona menudo pasa de idealizar en exceso a los demás a un absoluto rechazo de los mismos.la persona no soporta la soledad y lleva a cabo grandes esfuerzos para evitar ser abandonada, tanto si el abandono es real o imaginario. Presentan a su vez un cambio rápido de emociones y sensaciones crónicas de vacío. La imagen de sí misma que presenta la persona con trastorno límite puede ser muy inestable y su identidad muy alterada por el hecho de que normalmente recurren al apego a los demás para centrar. Otra característica destacable es la impulsividad, la cual puede manifestarse en los gastos de dinero, el juego, relaciones sexuales inesperadas, intoxicaciones con alcohol u otras drogas, etc. La persona puede recurrir a amenazas de suicidio o llevar a cabo intentos de suicidio o conductas autolesivas. Solen presentó una fuerte ira con enormes dificultades para controlarla, lo que da lugar a enojos recurrentes e incluso en peleas físicas.

12- Trastorno esquizoide de la personalidad: La persona que padece un trastorno esquizoide de la personalidad presenta un profundo desinterés social e interpersonal, prefiere actividades solitarias y no tiene necesidad de amistades o personas de confianza. la persona es incapaz de obtener placer ni de las relaciones sociales ni de las relaciones sexuales, ante las que manifiesta escaso o ningún interés. La persona esquizoide tiene un rango muy limitado de expresión emocional en situaciones interpersonales en las que mantienen un profundo distanciamiento, no viéndose afectados por las críticas o alabanzas de los demás.

13- Trastorno esquizotípico de la personalidad: La persona que padece un trastorno esquizotípico de la personalidad suele presentar un comportamiento y aspecto que a menudo son vistos por los demás como peculiares, raros o excéntricos. La persona esquizotípica suele presentar una capacidad reducida para las relaciones interpersonales en las que padece profundo malestar y ansiedad. En ocasiones puede no tener amistades y personas de confianza. Este trastorno también se caracteriza por la presencia de ideas y creencias raras o intereses excéntricos (por ejemplo, la percepción extrasensorial o los platillos volantes), pensamiento mágico, experiencias perceptivas poco habituales, habla extraña, sospechas hacia los demás y expresión emocional muy limitada o inapropiada. A menudo la persona presenta ideas de referencia, por ejemplo, creencias infundadas que otras personas están hablando sobre ellos.

14- Trastorno antisocial de la personalidad: El trastorno antisocial de la personalidad se caracteriza por un comportamiento socialmente irresponsable, por la violación de los derechos de otras personas y de las reglas y normas sociales.La persona se caracteriza por sus engaños, agresividad, irritabilidad, impulsividad, y una profunda dificultad para anticipar consecuencias a largo plazo del comportamiento y para planificar su futuro. En cuanto a las relaciones personales, es incapaz de establecer relaciones profundas y vínculos estables. Manipula y utiliza a sus relaciones para provecho propio.
La personalidad antisocial muestra despreocupación por los demás y falta de remordimientos que le llevan a justificar sus actos. Es incapaz de verse a sí mismo desde el punto de vista de los demás. Cerca continuamente sensaciones nuevas y estimulación.


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Artículos de interés y actividades por la salud emocional