Las diferencias entre discutir y pelear en una relación de pareja. ¿Sabemos diferenciar una discusión de una pelea? ¿siempre las discusiones terminan en peleas? Es cierto que algunos altercados se suben de tono. ¿Existirá alguna señal para desviar el camino que nos lleva del túnel de la discusión al atolladero de las peleas?  ¿Es mejor ser feliz que tener la razón? – Vamos a averiguarlo juntos-.

Las diferencias entre una discusión y una pelea

La mayoría de las discusiones se encienden debatiendo contra una opinión que nos adversa, es decir, cuando se presentan dos perspectivas. Ponerse de acuerdo, implica que uno de los dos debe cambiar su punto de vista, o al menos, entender cuál es la percepción del otro. Algunos lo llaman dar su brazo a torcer; por lo que, abordar una discusión intentado cambiar al otro es, prácticamente, inútil.
Una discusión se transforma en pelea en el momento en donde nos atacan los demonios y la ira gana la batalla. Descalificaciones severas, insultos, gritos y hasta las amenazas. Encontrar un límite es impedir que las discusiones entre dos personas “enamoradas” terminen en violencia verbal y física.

Expectativa versus realidad

“Todo comenzó un día lluvioso… ella esperaba que él le dijera lo que quería escuchar…” de allí para adelante todo será una eterna expectativa. La realidad es que cada uno tiene su forma de ver el mundo. Por supuesto, hay que encontrar un punto medio para que el amor -y no otros demonios- sea quien lidere tu relación.

Tener o no tener la razón… ese es el dilema. El ser humano necesita tener y compartir su opinión. Quedó demostrado, científicamente, que aplicar la famosa frase: prefiero ser feliz que tener la razón, implica que uno de los dos debe hundirse en el pozo de la sumisión. Sin
embrago, sería grandioso comprender que, si tu pareja no tiene las mismas opiniones que tú, no quiere decir que son incompatibles.
¿Cuánto tiempo dura la satisfacción por tener la razón y… cuánto tiempo te tomará recuperar lo sacrificado por obtenerla? Esa es la balanza en la que debes sopesar los hechos. Quien gana en una pelea es el señor ego, ese personaje que nos infla el orgullo y la vanidad. El ego es quien va contando las pelas 2-0 a favor tuyo… recuerda que el ego no ama, solo compite.

¿Los que se pelean se aman?

En el libro Siete Reglas de Oro para Vivir en Pareja de los autores Gottman y Silver hemos encontrado estos cinco consejos para ti:

1. Transfórmate en una pareja “emocionalmente inteligente”: Practica todos los días que los buenos pensamientos superen a los malos pensamientos hacia tu compañero. De esta manera, la convivencia y la cotidianidad será
exitosa.

2. Una pequeña payasada puede mitigar los efectos de una calurosa discusión.

3. Disfruta, ante todo, tener una buena amistad con tu pareja.

4. Respalda las aspiraciones de tu media naranja y propicia que el soporte sea mutuo.

5. Más que intentar cambiar al otro, resulta más efectivo, entender las diferencias esenciales que provocan el conflicto, aprender a vivir con esas diferencias honrándolas y respetándolas.

¡Apuesta a que en todas las batallas de tu relación las gane el amor!

Fuente: https://www.lavidalucida.com/diferencias-entre-discutir-y-pelear-en-
una-relacion-de-pareja.html


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Artículos de interés y actividades por la salud emocional